El cliente aparta su turno él mismo, WhatsApp le recuerda la cita y tú sabes cuánta plata hiciste sin sacar la calculadora.
30 días gratis · Sin tarjeta · Cancela cuando quieras
En Barranquilla casi todo el negocio se cierra por WhatsApp. Así está acostumbrada la gente: escribe, pregunta si hay turno y espera respuesta ya. La cita se la lleva quien conteste primero, y el que está cortando difícilmente alcanza a ser ese.
Por eso acá lo que más cambia el día es que alguien conteste ese chat a la hora que llegue. La IA responde en segundos, ofrece las horas que de verdad tienes libres porque está leyendo tu agenda, y cierra la reserva ahí mismo.
Y el Carnaval no es un detalle menor. Son semanas de demanda disparada, donde una agenda desordenada termina con dos clientes citados a la misma hora.
Las zonas donde más se mueve este negocio en Barranquilla:
Esa es la idea. Un cliente escribe a las diez y media de la noche preguntando si hay turno. La IA le contesta, le ofrece las horas que tienes libres de verdad porque está mirando tu agenda, cierra la cita y te la deja puesta. Al otro día abres y ya está ahí.
Configuras por día cuánto cobras de recargo en las horas extra, y cada profesional decide si quiere trabajar esa franja. El cliente ve el precio final antes de confirmar, así que después no hay reclamo.
Está hecho pensando primero en el celular. Cada profesional entra a su agenda desde el teléfono, bloquea sus horas con un toque y marca la cita como terminada con otro. No hay nada que descargar.
Funciona igual en cualquier negocio que atienda con cita:
También en:
30 días con todo abierto. No pedimos tarjeta y no hay contrato de permanencia.